Espartaco
Para comenzar, escribo de Espartaco porque es un personaje al que yo admiro mucho. Me parece sorprendente porque, en una Roma de injusticias y desigualdades, pudo reunir a todos los esclavos y oprimidos y hacer un gran levantamiento, un intento de libertad, que hizo temblar toda Roma.
Espartaco nació en Tracia, y por un tiempo fue soldado. Después de retirarse, fue capturado como esclavo y por su gran fuerza terminó como gladiador.
Vivió lo doloroso que era ser gladiador, y organizó un escape masivo con todos sus compañeros. Huyendo, interceptaron un convoy que llevaba armas para los gladiadores, y pudieron armarse.
Reunió a todos los campesinos y esclavos de la zona. El senador, subestimándolos, envió una pequeña brigada, que fue derrotada. Ahora, el “ejército” de Espartaco contaba con mejores armas, a pesar de ser sólo esclavos. Preocupado, se envió 2 legiones para vencerlo, pero no contaban con la habilidad de espionaje y la astucia de Espartaco, que por la noche envió a su ejército sigilosamente y exterminó a las legiones romanas mientras dormían.
Con esta gran victoria, Roma estaba empezando a preocuparse, así que tuvo que tuvo que trasladar 2 legiones de la frontera y enviarlas a combatirlos. Pero, una vez más, la inteligencia de Espartaco y su gran liderazgo pudo derrotarlos, obligando al capitán romano a huir a pie.
Hay escritos que hablan de las crudas venganzas de los esclavos a sus antiguos amos, una vez que empezaron a invadir las ciudades.
Su ejército era cada vez más grande, pero Espartaco, no cobarde sino realista, se dio cuenta de que no podrían sostener una batalla contra Roma por mucho tiempo. Su plan era escapar de Roma hacia Germania, un territorio que no había sido conquistado, para obtener la libertad de todos ellos.
Llegaron a los Alpes y derrotaron el último recurso de Roma para detener su escape. Ellos ya hubieran podido cruzar y escapar de Roma, pero todos los esclavos estaban muy enardecidos por sus victorias, tanto así que en vez de escapar, querían hacer caer el gran imperio. Espartaco tuvo que irse con ellos.
Hicieron un trato con los piratas de Sicilia, pero éstos fueron sobornados y su ejército fue acorralado. Cuando el ejército romano fue a atacarlos, se dieron cuenta que solo eran reses con antorchas atadas. Espartaco había huido astutamente.
Pero, al final, debido a la fragmentación de su ejército, fue derrotado junto a 60.000 hombres. De su cuerpo no se sabe nada, pero esos 60.000 fueron crucificados.
Su objetivo era acabar con la esclavitud. Aunque supuestamente no lo logró, sus actos poco a poco debilitaron y empobrecieron Roma, debido al miedo que se tenía a otra rebelión. Así, a la larga, Roma se fragmentó y fue tomada por los bárbaros.
Hay mucha similitud entre él y Tupac Amaru II, que lucharon contra la esclavitud en un mundo lleno de injusticia.
miércoles, 17 de octubre de 2007
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